• PUBLICIDAD

Saturno en Aries

Cuando está Saturno en Aries, la persona asume como conflictos los desafíos que se le plantean, por lo que corre el riesgo de inhibirse y eludir afrontarlos y progresar. Si es capaz de superar los sentimientos nocivos y se vale de la precaución en vez de la desconfianza, el influjo de Saturno le supone un buen respaldo, pues no carece de ambición y anhelo de prosperar en la vida, aunque tenga una particular forma de alcanzar los objetivos que se propone, aspecto en el que es crucial el efecto de Marte.

Los nativos de este signo, regido por Marte, son seres muy independientes, poseen ideas claras y muy personales. Ansiosos, con una vida hiperactiva y con muchos cambios como resultado de su gran iniciativa. Impulsivos, impacientes, impetuosos, siempre contemplando el futuro, deseosos por un despejado porvenir.

Saturno en Aries muestra una persona que trabaja constantemente para obtener sus metas. Es un ser en permanente búsqueda de paciencia, iniciativa y coraje. Por lo general no aprende de las consecuencias de sus actos. Siente la necesidad de orientar sus energías hacia beneficios visibles, arriesgándose a desconocer los sentimientos y necesidades de los otros. Es cauteloso y temeroso, por ello le puede faltar el coraje para tomar la incitativa y actuar libremente, evalúa siempre las desventajas por sobre las ventajas de todo lo que emprende. Es una persona muy creativa y disciplinada por ello siempre sabrá salir adelante.

La influencia de Saturno en Aries produce en los nativos de este signo un desarrollo de su lado más inhibido. Sin embargo, aunque a primera vista sea negativa, bajo la presencia de Saturno, los arianos encuentran a menudo la entereza y constancia de las que su carácter impulsivo les priva.
Entonces necesitan del silencio y la soledad para planificar esos proyectos que desean llevar a buen puerto desde hace tiempo.

Añadir a favoritos el permalink.

Comentarios cerrados

  • PUBLICIDAD

  • PUBLICIDAD