• PUBLICIDAD

Horóscopos. La Mujer Sagitario

COMO RECONOCER A LA MUJER SAGITARIO

Es elegante, distinguida y de buena presencia, quizás tenga más encanto que belleza. En ella llama la atención su porte, su andar seguro, siempre erguido. Mira directamente a los ojos, casi provocativamente, nunca baja la mirada. Tiene los ojos bonitos y generalmente claros, y las cejas altas y horizontales. La nariz recta y bien dibujada, no muy larga. La boca es grande y con dientes regulares, a menudo grandes.

Es una mujer de busto breve y piernas largas. Del conjunto de su persona se desprende un aire de salud y franqueza, una sensación de equilibrio deportivo y sano. Sabe moverse y baila con instinto certero e innato sentido del ritmo. La gracia de sus movimientos brota de una especie de sensualidad íntima, del placer que le produce oír la música y seguirla con el cuerpo.

Su expresión, risueña, se nubla a veces repentinamente a causa de una emoción o de un pensamiento melancólico. En sus ojos vivaces se ven llegar las tormentas. La mujer Sagitario pasa con facilidad de la risa a las lágrimas, de la serenidad al enojo, de la dulzura a la violencia. Es vital, le gusta el desgaste físico y la ociosidad le deprime.

LA SALUD DE LA MUJER SAGITARIO

Tiene aproximadamente las mismas predisposiciones patológicas que el hombre del mismo signo: hígado débil, vesícula biliar delicada y frecuentes reacciones alérgicas, relacionadas siempre con las emociones, los disgustos, las cóleras reprimidas o las decepciones. Tiene la suerte, sobre todo en su juventud, de encontrarse cómoda con su cuerpo. Pero debe vigilar su silueta, pues tiende a la exuberancia de las formas. Sólo el ejercicio físico acompañado de un estricto control dietético pueden salvarla de la celulitis, su mayor enemiga. Como tiende a consolarse en los malos momentos comiendo alimentos ricos en calorías, a los que es muy aficionada, la lucha es dura, por desgracia para ella, las emociones, en vez de hacerle perder el apetito, se lo aumentan. Es de humor variable, como el hombre del mismo signo, pero más propensa a la alternancia de depresión y euforia. A veces estalla en cóleras repentinas, grita y se deja llevar por la histeria. Hay en todo Sagitario, hombre o mujer, un Júpiter tronante armado con su rayo, pues no por nada es Júpiter el planeta que rige su signo.

Como el hombre del signo, también ella necesita llevar una vida sana, equilibrada y protegida de conmociones, tanto físicas como espirituales. Un mínimo de actividad física, un número suficiente de horas de sueño y una alimentación siempre controlada son la mejor garantía para su equilibrio físico y mental. Puede, eso sí, permitirse un exceso de vez en cuando, sólo para no perder la alegría de vivir.

Debe evitar los alimentos demasiado grasos y pesados, la repostería, los dulces, el pan, la pasta y todo lo que engorda. Le convienen carnes asadas, las ensaladas, las hortalizas crudas, aunque no demasiadas, la verdura con especial cuidado en la acedera y las espinacas, muy ricas en ácido oxálico, el tomate, el melón, la remolacha. Tampoco le perjudica el marisco, ni el pescado a la plancha.

Como digestivo, por la noche, mejor que el licor se le recomienda una infusión de tomillo, romero o menta. Si no tiene voluntad para hacer gimnasia, es deseable que practique danza moderna, la equitación o la natación.

MODO DE SER DE LA MUJER SAGITARIO

Tiene carácter y personalidad. A veces parece pedante o quisquillosa, no es una persona sencilla. Necesita tiempo para encontrar su equilibrio. No está cómoda en un mundo dirigido por hombres, pues quiere ocupar su sitio en el en igualdad de condiciones. Desea demostrar de qué es capaz, afirmar su independencia, y sobre todo, que en ningún caso la consideren como un objeto. Por eso lucha y, sobre todo cuando es joven, carece de humor para resolver las situaciones. Quiere hacer demasiadas cosas o hacerlas demasiado bien, en lugar de esperar con paciencia su oportunidad. La impaciencia y la susceptibilidad son dos de sus pequeñas debilidades.

Se trata de una persona orgullosa, que no cede sin resistencia. Desde muy joven le gusta discutir. Quiere tener razón a toda costa y no le faltan argumentos ni valor para defender sus opiniones. Es una característica que mantiene durante toda su existencia, aunque con los años su carácter se suaviza, sobre todo si ha tenido éxito en la vida.

Es una curiosa, se interesa por todo, por el mundo en general. Su avidez intelectual es insaciable. Tiene grandes proyectos y pone tanta fe en ellos que sabe convencer a quienes la rodean. Es una mujer enérgica pero llena de encanto, cuando se le llega al corazón, entonces es capaz de gestos generosos y atenciones conmovedoras. Pero no se enternece fácilmente. Su lema es: “Querer es poder”, y en el fondo desprecia a los débiles, los cobardes y los imbéciles. A veces tiene momentos de profundo desaliento y juzga a la humanidad, y se juzga, con un enconado desprecio.

LAS APTITUDES DE LA MUJER SAGITARIO

Si lucha por la igualdad absoluta con el hombre es porque se siente perfectamente capaz de desempeñar las mismas tareas. No ve ninguna inferioridad de la mujer respecto al hombre en el terreno intelectual. Y, de hecho, compite eficazmente con los hombres que ejercen su misma profesión. Se interesa por la política y tiene talento para ella. Es una mujer moderna y dinámica, que vive en su tiempo y defiende las ideas que le parecen justas. Si opta por la pedagogía o la psicología, por la enseñanza o el periodismo, es siempre con espíritu de reforma, creyendo en lo que hace y buscando la eficiencia antes que el éxito personal. Pero es sensible a los elogios, y más aún a los reproches.

La mujer Sagitario tiene los mismos gustos y las mismas aptitudes que el hombre de este signo, el mismo espíritu de aventura y un deseo constante de aumentar sus conocimientos y de desarrollar su habilidad profesional. En general lo consigue, a veces incluso en detrimento de su vida privada.

COMO AMA LA MUJER SAGITARIO

Atrae a los hombres, pero les asusta. A ellos les parece demasiado enérgica y ella les reprocha que rara vez están a la altura de sus sueños. Cuando es joven, su fuerza atrae a los débiles y a los inseguros, a los que trata de ayudar por todos los medios a su alcance con la esperanza de poder salvarlos o cambiarlos. Con los años, aprende por propia experiencia que no se puede sacar del pozo a los débiles y que, al contrario, estos arrastran consigo a quienes les ayudan. Ya adulta, conoce días difíciles, porque trata de conciliarlo todo: el amor, su trabajo, que le importa mucho, la vida familiar….

La mujer Sagitario sólo debería compartir su vida con un hombre inteligente y muy independiente a la vez, que la ayude en su profesión como ella le ayuda a él en la suya, siempre que no sea la misma. No le importaría hallar su equilibrio casandose con un artista pobre al que ayudar a consagrarse, haciendo lo que haga falta para que su talento sea reconocido: le bastará con que la gloria de su amado la ilumine. Para ella, es más importante ser madre de los hombres en el terreno sentimental e intelectual que dar a luz físicamente.

Cuando opta por su faceta conformista, la mujer Sagitario se convierte en una perfecta ama de casa, excelente madre y amante esposa, una mujer que pone todo al servicio de su marido para contribuir a su éxito, llegando a recurrir a la religión cuando experimenta momentos de rebeldía y el viento de la aventura sopla sobre su alma.

 

 

Añadir a favoritos el permalink.

Comentarios cerrados

  • PUBLICIDAD

  • PUBLICIDAD