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La Mujer Sagitario y el Sexo

La Mujer Sagitario y el Sexo. Cuando está enamorada aporta respaldo a la unión, sin embargo, esconde una vena celosa que la incita a reclamar la propia libertad personal, aunque no esté dispuesta a devolver la confianza, pues no hay nada que peor le siente que la sospecha del engaño. No tolera los celos infundados, puesto que presuponen que es deshonesta, lo cual no soporta porque se preocupa de la verdad y la dignidad, en algunos casos incluso de manera obsesiva.

Es una mujer que puede sucumbir a la tentación de probar la promiscuidad sexual, por lo que es posible que sienta curiosidad por los amoríos simultáneos por ser Sagitario un signo dual y mutable. Conviene agregar, que no es hipócrita y suele ser siempre sincera consigo misma y con su compañero, hasta que el amor se extinga o hasta que le transmita sospechas injustas.

En muchas ocasiones la mujer Sagitario se conduce movida por el orgullo, la arrogancia y el riesgo, que concibe como cualidades cuando es cegada por la cólera. Es entonces cuando se traba a causa de interpretar la paciencia, la cautela y la prudencia como lacras.

Tiene un actitud franca y sana en la relación sexual y responde espontáneamente a los abrazos y las muestras de amor, colmando las necesidades físicas y espirituales con generosidad. En ocasiones puede provocar disputas que estimulen la emoción o el deseo de la pareja, lo que puede ser negativo si se tiene en cuenta la particular inoportunidad de los comentarios sobradamente punzantes que suele lanzar.

Los deseos de la dama Sagitario son fogosos y apasionados, dado que la naturaleza ígnea del signo estimula y subyuga ante la inminente explosión del culmen sexual, que contribuye a enterrar las desavenencias provocadas por palabras inadecuada. Sin embargo, puede que haya quien inflija a propósito un perjuicio sobre el orgullo masculino, negando la más mínima muestra de reconocimiento al compañero e incluso avergonzándolo ante testigos, puesto que desea secretamente (a veces inconscientemente) que el amante descargue su malhumor en la intimidad en forma de una posesión que le demuestre cuánto la ama.

La mujer Sagitario ha de procurar no llevar el juego demasiado lejos, pues a determinados hombres no les despierta ningún deseo una humillación pública, por lo que le conviene adoptar un prudente silencio si no quiere quedarse sola.

A pesar de la actitud impulsiva de la mujer Sagitario, a veces descuidada con respecto a la pasión inflamada, sabe mostrarse raramente considerada y dulce con un amante afable de apariencia indefensa, que sepa expresar los sentimientos.

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