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La Mujer Libra y el Sexo

La Mujer Libra y el Sexo. Jamás es monótono, no caduca nunca. Tal vez hay ocasiones en las que está muy atareada y acuda a la relación con su pareja en una actitud distante y esquiva. En cualquier caso, pese al tiempo que permanezca aletargado el deseo de Libra, éste no deja de ser vulnerable, por lo que basta una insinuación, un gesto o un insignificante ademán para despertarlo y vivificarlo.

El tacto y la consideración instintivos de la mujer Libra se fusionan, con la naturaleza estructurada, sensata, emprendedora y luchadora propia del signo, además, goza de un optimismo innato que compensa el pesimismo natural de determinados hombres.

La mujer Libra es la más eficaz para animar al compañero, que se transforma en un cariñoso y retozón amante cuando está a merced de una Libra sonriente, encantadora y melosa. Irradia un aire incuestionablemente sensual, al tiempo que se desenvuelve con refinamiento y decoro, pues detesta la grosería, la aberración, la obscenidad y la chabacanería.

La mujer Libra necesita culminar el acto amoroso en un clima romántico ya que, al ser sensible e intuitiva, sabe cuándo el amado siente un deseo inflamado, que desde luego sabe colmar.

Se siente magnética e irresistiblemente atraída hacia la compañía recíproca, por lo que a veces consiente con pasmosa calma todo tipo de chorradas, otras en cambio, se incomoda o entabla controversia bajo cualquier excusa.

Libra es una mujer etérea que desea y necesita que la traten, la adoren y la amen como a una Diosa, a base de elocuencia y de una entrega completa, y se de deshace cuando la idolatran. Por el contrario, la crítica puede enfriar el entusiasmo de la devoción, tornándola impasible y frígida. El secreto está en el equilibrio, pues es una amante ideal cuando mantiene la balanza en armonía, lo que es motivo de que la unión sexual alcance niveles espirituales. Cuando el equilibrio no tiene a bien dignarse a acudir al alma de la mujer Libra, la unión sexual con ella se asemeja a amar a una mujer marmórea.

El equilibrio se logra a base de susurros de juramentos de devoción por parte del amante, necesita oír todos los días y a todas horas que el compañero la ama.

A la mujer Libra le resulta sencillo lograr la intimidad de la carne y de las pasiones, que genera placidez, dicha y regocijo espiritual, ya que a menudo se siente poderosamente atraída hacia el hombre que ha elegido, tanto desde la óptica física como psíquica.

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