• PUBLICIDAD

La Luna en Tauro

El hospedaje de la Luna en Tauro en el momento de nacer implica una mayor influencia y de mayor magnitud que en los restantes signos del Zodíaco. La persona expresa las respuestas inmediatas con lentitud, aunque, cuando ha sopesado todos los elementos que ha de considerar, se manifiesta decidida y enérgicamente, mostrando el parecer con sólo unas cuantas frases tan diáfanas como capaces de impresionar al prójimo. Mas en este trance se revela la necesidad de esa persona de sustentarse sobre una base sólida, si bien se trata más de una reacción refleja que de un factor primordial de la personalidad de la persona nacida con la Luna en Tauro, que puede tener arrestos para asumir riesgos calculados tras haber analizado la situación.

Su sentido de la posesión constituye un factor primordial a la hora de responder cuando ve amenazada su seguridad emocional, a causa de que revela una peculiar inclinación a manifestarse desde perspectivas un tanto anticuadas. No obstante, en combinación con otros elementos de la carta natal, tal vez deteste esta propensión y trate de combatirla por todos los medios, debido a que la ubicación de la Luna en Tauro otorga sensatez y una voluntad firme. De igual modo que quien hospede el Sol en Tauro o tenga este signo como ascendente, el que aloje la Luna en Tauro ha de pelear contra la terquedad propia del signo, que se expresa mediante reacciones inmediatas o en forma de respuesta de una persona joven que aún no ha experimentado otras formas de crecimiento individual. La Luna en Tauro determina unos cimientos firmes sobre los que edificar la personalidad, que debe tratar de compensar la propensión a la tardanza.

Los nativos de este signo son equilibrados y flexibles. Son resistentes, leales, tolerantes y muy estables. Dogmáticos, hogareños, trabajan incansablemente para conseguir sus objetivos. Les complace la ostentación, el conocimiento, las posesiones fastuosas. El entorno y el bienestar material los tranquiliza. No existe la casualidad, los acontecimientos son ideados y proyectados celosamente. No existen obstáculos para sus acciones destinadas a concretar sus metas. Los signos de tierra, como este, se fían solo de lo que pueden valorar con sus sentidos físicos y demandan resultados prácticos. Son cautelosos, disciplinados y fiables, y saben cómo funciona el mundo material.

La Luna en Tauro revela emociones serenas y firmes. Una gran atracción por las cosas agradables. Personas dignas de confianza, sociables y le atraen los placeres mundanos. Les agrada todo lo relacionado con la naturaleza, el arte y la música. Las relaciones y la familia contribuyen al bienestar material. Poseen un espíritu servicial y artístico. No poseen dificultades para alcanzar la estabilidad económica ya que son perseverantes y se esfuerzan por lograr alcanzar los objetivos propuestos. Posee emociones fuertes y estables, aunque reservadas y de carácter generoso y amable. Se resiste a los cambios y retiene viejos hábitos por largo tiempo, lo cual puede resultar en obstinación o comodidad.

La Luna en Tauro incide en su mundo anímico, dando como resultado un carácter noble y sereno. Si se funden la variabilidad de la Luna con la prudencia y el apego a lo material de Tauro, obtenemos una dosis innata de seguridad y confianza.

En general, se puede decir que la Luna incide sobre las situaciones y circunstancias del individuo en la sociedad, produciendo cambios económicos que es conveniente vigilar.

Añadir a favoritos el permalink.

Comentarios cerrados

  • PUBLICIDAD

  • PUBLICIDAD