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La Luna en Capricornio

La persona que ha nacido con la Luna en Capricornio expresa respuestas frías y sosegadas ante los demás y ante las circunstancias, tanto es así que a menudo ofrece una impresión de cierta distancia, tal vez provocada por la propia inclinación a suponerse más capaz que el prójimo. De este último no acepta sugerencias, respaldándose en un peculiar sentido del humor que la convierte en alguien dotado de un hábil punto de certeza y unas extemporáneas ocurrencias.

La Luna en Capricornio en la fecha de nacimiento presenta también la propensión a quejarse cuando las cosas se tuercen inesperadamente, aunque, después de liberar su irritación repentina, la Luna deja que tomen el mando el signo del Sol y el ascendente y se manifiesta el consiguiente pesar ante la respuesta instantánea. De este modo, conviene que la persona nacida con la Luna en Capricornio asimile los rasgos de este signo y perciba de que modo se revelan instintivamente en la propia personalidad.

Si aprende a encauzarlos logra que el signo lunar lo dote de un buen número de recursos, ya que el talante capricorniano constituye un sólido fundamento sobre el que edificar la personalidad.

Posee una reacción inmediata ambiciosa y desea cavilar y realizar proyectos a gran escala, hasta que quizás el destino atenúe su propósito. Si la Luna en Capricornio la vuelve temerosa y reticente cuando alguien la convence de que apuntaba demasiado alto, ha de esforzarse por vencer la falta de confianza en sí misma, mediante la certeza de que posee virtudes magníficas y a la vez ambiciosas.

Capricornio es conservador, cauteloso, tierno y afectuoso. En ocasiones un poco dominante y poco complaciente. Es muy tranquilo y posee una gran habilidad para trasmitir su calma. Como signo del elemento tierra, destaca por su integridad y seriedad. Inteligente, pragmático, siempre se propone metas prácticas. Los signos de tierra confían en lo que pueden apreciar con sus sentidos físicos y aspiran a resultados concretos y útiles. Son determinados, disciplinados y fiables, y comprenden muy bien el funcionamiento del mundo material. La Luna en este signo revela una tendencia a la melancolía y cierta timidez. Seres que se toman la vida con mucha seriedad, sus puntos de vista tienden a ser materiales y prácticos. Ambiciosos, siempre en la búsqueda de la seguridad financiera, confort y comodidad. Poseen gran lealtad hacia la familia y saben muy bien conservar lo que conquistan. Se siente cómodo en el rol de protector. Sutil y conservador, disfruta del éxito y de lo exitoso.
En el argot de los astrólogos se emplea el concepto de dualidad para significar no sólo el complemento de un determinado astro, sino también para indicar o referirse, precisamente, a las cualidades contrarias derivadas de la incidencia de uno u otro astro, de uno u otro componente de aquella.
Por esto, en ocasiones, algunos estudiosos de la Astrología han expresado que, cuando en ellas está ocupándose por la influencia de la Luna, esta luminaria produce efectos complementarios y contrarios a los del Sol, es decir, a los de la otra luminaria con la que forma dualidad.

Si se funden la versatilidad, característica clave alusiva a la Luna, con el cálculo del deber de Capricornio, el resultado será todo lo que tenga relación con el significado del concepto de reposo.

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