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Horóscopos. El Hombre Aries

COMO RECONOCER AL HOMBRE ARIES

Aries camina a grandes pasos. Es el hombre apurado por excelencia, que sube las escaleras de dos en dos y que antes de llegar a la puerta ya se ha quitado el abrigo. Habla rápidamente y su tono es seco, como un latigazo, cortante y preciso. Su mirada, penetrante y directa, impresiona. Jamás desvía los ojos cuando se dirige a alguien, y es imposible escapar a su dominio. Sin embargo, cuando ríe, entrecierra los ojos coquetamente y su mirada reluce. Hay algo de bonachón en ese rostro extremadamente móvil y expresivo, de sonrisa un poco feroz.

El cuerpo del Hombre Aries, seco, nervioso, todo músculo, suele ser atlético. Las manos son grandes, nudosas. La tradición dice que el hombre Aries es pelirrojo o de cabellos crespos y negros, ensortijados como los de un cordero. A menudo balancea la cabeza al caminar. Tiene muy marcadas las arrugas de la cara, con un pliegue vertical entre los ojos, hundidos en las órbitas. La nariz de los hombres de este signo, es poderosa, aquilina y muy marcada, como todo su rostro, que desprende virilidad. La boca es firme y fina, con los labios a menudo apretados, sobre todo cuando concentra su atención. Sus gestos son bruscos, como su manera de decir las cosas: es torpe cuando se conmueve. El hombre Aries rezuma energía, fuerza y vitalidad.

LA SALUD DEL HOMBRE ARIES

El hombre Aries posee un notable dinamismo. Ama el riesgo y la velocidad, y desprecia el dolor. El reposo le agota. Necesita quemar energías constantemente. De todo el horóscopo es el que vive a un ritmo que poca gente resiste, y ese es su problema, ya que no sabe levantar el pie del acelerador en ningún sentido. Experimenta agotamientos repentinos que afectan su estado anímico y le sumen en períodos depresivos de intensidad devastadora. Puede caer abatido por enfermedades fulminantes. Gasta sus baterías demasiado rápidamente, si no se estrella antes. Cuando siente malestar, demasiado impaciente para guardar calma, tiende a liquidar el asunto cortando por lo sano.

De todos los signos del horóscopo, el hombre Aries tiene el récord de fracturas, accidentes automovilísticos, quemaduras y heridas varias, siempre accidentes violentos, en consonancia con su temperamento. Desde pequeñito es temerario, colecciona cicatrices, y no es raro que tenga alguna en el rostro: es típico de este signo, las narices rotas y casi siempre recibe los golpes en la cabeza.

Entre los problemas de salud que más afectan a este signo podemos citar las jaquecas, las neuralgia facial, las sinusitis y los dolores de muelas. Es propenso a las fiebres, inflamaciones e irritaciones. Puede padecer a veces, alergias, rinitis y psoriasis.

El hombre Aries necesita tiempo para recargar sus baterías, debe evitar la vida nocturna y no abusar del café o el tabaco, como tampoco de las conservas. Los deportes que le convienen son, el tenis, carreras de fondo o ciclismo, mejor que hacer el loco al volante o sobre una moto.

MODO DE SER DEL HOMBRE ARIES

Psicológicamente, el hombre Aries aparece como un ser voluntarioso y valiente. Jamás se da por vencido, antes prefiere morir. Su característica esencial es ser primario, es decir, que sus reacciones son inmediatas y espontáneas. Nunca hace trampa pero esa sinceridad le hace vulnerable. No comprende la mentira, la trampa, estafa o la traición y por ello cuando descubre que ha sido engañado, su reacción puede ser fulminante. La violencia forma parte de su naturaleza, y sus arrebatos de cólera pueden ser peligrosos.

El hombre Aries es todo corazón, alguien capaz de dar todo por sus amigos. Es, en el sentido más notable del término, un aventurero, un hombre audaz que ama vivir peligrosamente y para quien la jubilación y la Seguridad Social no significan nada. Necesita un objetivo, preferiblemente noble, algo estimulante de lo que no tenga que avergonzarse.

Su culto a la virilidad le juega a veces malas pasadas, le arrastra a acciones heroicas o actos sublimes que o contribuyen a su felicidad. Puede ser genial, cuando no desconfía de su ignorancia. La inteligencia de este signo está dominada por una percepción muy rápida, lo que le permite ganar tiempo sobre los demás. Debe desconfiar del fanatismo y de las simplificaciones apresuradas, a las que le arrastra su temor a la duda.

LAS APTITUDES DEL HOMBRE ARIES

Al nativo de este signo le convienen profesiones militares. Tiene sentido de la autoridad y del valor y sabe querer a los hombres que comparten el peligro con él. Es buen oficial, pero este guerrero se marchita en el cuartel: carece de vocación burocrática. Por la misma razón es buen detective o policía, siempre y cuando no se vea obligado a trabajar en una oficina.

Si se dedica a la jurisprudencia, será un excelente abogado. No es raro que sublime las tendencias sádicas de su signo a través de la medicina y disciplinas afines, como la cirugía, odontología o veterinaria.

Algunos Aries enamorados del riesgo y de las grandes empresas, triunfan como hombres de negocios porque tienen la genialidad de la decisión inmediata. No les mueve el incentivo de la ganancia, pero son capaces de amasar fortunas, tal vez porque su enfoque en los negocios son como estrategias de campo de batalla, y solo les interesa la victoria. Si se arruinan vuelven a partir de cero como si nada hubiera ocurrido.

COMO AMA EL HOMBRE ARIES

Especialista del flechazo, se enamora inmediatamente y no admite esperas. Concibe a la vez mil proyectos, a los que asocia a su amor del momento, es sincero, pero su pasión le consume tan rápidamente que ésta no tarda en convertirse en cenizas. Si le abandonan, su cólera es enorme… hasta que se vuelve a enamorar.Casarse joven no le asusta, y tampoco hacerlo varias veces, si es necesario. Le encantan los niños, y establece con ellos una relación maravillosa: les hace creer que la vida es apasionante, ya que así es como el la vive.

Es tan cálido y generoso que la mujer a su lado se siente, más que amada, adorada. Arrastrada por un torbellino en el que tiene que vivir a cien por hora, se encontrará deslumbrada y, si carece del vigor necesario, agotada. El nativo de Aries tiene tendencia a decidir por ella, a imponerle sus gustos, sus ideas, sus caprichos, con la mejor fe del mundo, piensa que eso le encanta. Para oponerse a él se necesitan mucha sutileza y mucha astucia, armas siempre eficaces con este gran ingenuo. Oponerse a él por la fuerza o a gritos equivale a desencadenar la guerra, y en ese terreno es él el más fuerte.

Sexualmente suele tener problemas, aunque es un amante apasionado. Sus hazañas son en ocasiones demasiado breves para el gusto de sus compañeras. Tiene excesiva tendencia a tomar la plaza por asalto, a conducirse como un soldado. No todas las mujeres aprecian este estilo, a pesar de ser eminentemente viril.

 

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