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El Hombre Aries y el Sexo

Para el hombre Aries y el sexo, este puede representar un misterio que incluye un buen número de contrariedades que convierten el acto sexual en una mezcla de deseo arrebatado, impulsivo y ardiente con pasajes de ternura, magia y sensibilidad a flor de piel. Así se produce una sorprendente conjunción entre las pasiones sin freno que provoca el deseo instintivo en Aries y la placidez de un momento que destila la inocencia irreflexiva de un bebé.

Esa magia procedente de aunar pasión voraz y delicada candidez es al tiempo primitiva y poética, por lo que la unión sexual con un hombre Aries puede resultar una experiencia altamente enriquecedora.

La expresión sexual del hombre Aries es directa e intensa, siente la curiosidad de tomarse la contienda erótica como una exótica aventura, en la que la compañera aporte su cuota de encanto. A Aries le gusta llegar a la relación sexual a través de la imaginación, sin embargo, cuando llega el momento, busca satisfacer el deseo que lo arrebata en un impulso de pasión simple y auténtica.

El Hombre Aries y el sexo requiere que, el acto sexual  se adorne de ensueños, ilusiones y caricias afectuosas, que tienen un tiempo y cumplen una función, los preliminares. Entonces, la actitud de Aries en el sexo, aporta un elemento cariñoso que agrada mucho a su compañera, aunque la regencia de Marte lo dota de una personalidad tremendamente apasionada, haciendo que la vitalidad de la energía sexual de este signo supere a menudo a la mujer, a no ser que ella sea otra Aries igual de impetuosa, si es así, se debe recurrir a la paciencia prolongando la espera, sacrificando la pasión instintiva en favor del amor.

Hay un punto delicado en la personalidad sexual del hombre Aries. El ha de ser el primero y el único en la consumación del amor, lo que lo convierte en particularmente celoso, ya que la imagen sexual que alberga de sí mismo está vinculada con la idea de que siempre tiene la razón, por lo que necesita salir victorioso ante la mujer que ama.

Le gusta que lo respeten, lo aprecien, lo alaben y reconozcan el valor de la virilidad que aporta a la relación sexual, cualidad que le concede Marte. Cuando ve llegar un punto de rechazo, falta de consideración o desdén, Aries sufre una curiosa metamorfosis, se apaga su pasión y se vuelve gélido e inaccesible.

Intenta asumir la iniciativa y si su pareja se lo permite, será el amante más sensible, romántico, sentimental, afectuoso y apasionado que se pueda imaginar. Si no, puede convertirse en un rígido tirano.

Los celos de Aries se combinan con esa especie de necesidad o exigencia de ser el primero en el corazón de la mujer que ama.  También siente placer por ser el primero al que se atienda en fiestas, reuniones y celebraciones, por lo que se esforzará por verse admirado, halagado y rodeado de otras mujeres, sin que esto sea motivo de reproche por la pareja.

Sin embargo, el Hombre Aries, tenga o no razón, jamás tolerará una infidelidad por parte de su amada, un solo desliz es más que suficiente para el.

Siente la necesidad de conquistar sexualmente a la pareja, ya que desea unirse a una mujer autentica, que no sea una compañera impasible, pero tampoco una mujer imperiosa que pretenda dominarlo. Aires es viril, aunque inocente e ingenuo y necesita confirmar el dominio sexual sobre la pareja en la unión amorosa. Si la compañera le niega  disfrutar de la relación, sería un error, ya que Aries se tornará dubitativo, lo que engrandecería el egoísmo propio del signo, llegando a la soberbia, autoritarismo y la temeridad.

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