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Horóscopos. El Hombre Tauro

COMO RECONOCER AL HOMBRE TAURO

El Nativo de Tauro suele ser pequeño y robusto, con tendencia a adquirir con la edad un estómago ligeramente prominente. Todo él es redondo: rostro redondeado, nariz redonda y boca carnosa, de labios plenos y golosos. Sus ojos son despiertos, aterciopelados y sombreados por largas pestañas. Pese a una aparente pesadez, debida a su vínculo con la tierra, sus andares tienen algo de ligero y danzarín. A menudo, su amplia frente presenta dos abultamientos en la parte superior. Tiene las manos y los pies pequeños y carnosos, en armonía con un aspecto rollizo que conserva durante toda la vida. El cuello de Tauro es grueso (se dice que es el cuello de los grandes amantes) se sienta sobre una espalda fuerte, de hombros robustos. La fuerza de Tauro radica en la parte superior del cuerpo.

Frecuentemente, el hombre de este signo se pasa la lengua por los labios, lo qu le hace parecerse a un gato celoso. Necesita tocar, palpar: es sensual y táctil. Podemos imaginarlo perfectamente como miembro de una sociedad gastronómica, disertando sobre los méritos de tal o cual vino. Su voz es musical, sugerente, acariciante incluso. No es casual que haya muchos más cantantes Tauro que bajo los demás signos.

LA SALUD DEL HOMBRE TAURO

El hombre Tauro posee gran capacidad de trabajo, pero progresa con lentitud, hasta come y se mueve lentamente. Sabe economizar sus fuerzas y administrar sus energías, si se cuida, puede llegar muy lejos. Sin embargo, tiende a los excesos: su amor por la buena mesa favorece las congestiones y la gordura, lo que es una amenaza para su salud, porque no tiene inclinación por el deporte y prefiere la pesca con caña, a la carrera o la natación. A menudo tiene problemas circulatorios, la plétora y los eccemas le acechan en la madurez.

La garganta de Tauro es su punto débil. De niño es propenso a las anginas y con el tiempo puede padecer sordera, pues tiene el oído y la nariz igualmente frágiles.

A este signo le conviene sobreponerse a la pereza y hacer ejercicio. Si no le gusta la gimnasia, puede sustituirla por un largo paseo diario. Sobre todo debe desconfiar de la gula, evitando comer entre horas cuando no tiene nada que hacer. En el aspecto dietético, debe evitar las comidas con salsas, los dulces y toda alimentación demasiado rica y abundante ya que en ocasiones su sangre es demasiado “rica” con los riesgos de forúnculos y ántrax inherentes a esta condición. No debe abusar de la carne.

El hombre Tauro debe incluir en su dieta huevos, queso y productos lácteos, ensaladas y verduras frescas, que le suelen gustar. Puede comer de todo, a condición de que sea con mesura.

MODO DE SER DEL HOMBRE TAURO

El nativo de Tauro ama la vida y sabe gozar de ella. Como tiene sentido de la belleza y gusto por los placeres, las cosas más sencillas le producen profundas alegrías. La contemplación de una flor o de una mujer hermosa, un momento feliz o una bella música bastan para que sienta una profunda gratitud hacia el mundo. Se siente feliz por el mero hecho de existir, y no se atormenta con angustias metafísicas.

El gran defecto de del nacido bajo el signo de Tauro es ser posesivo, celoso y rencoroso. Hay en él un instinto de propiedad que se manifiesta en todos los terrenos: su mujer, su casa, su dinero. Nada le hace sentir más profundamente satisfecho que recorrer su territorio o cuidar de sus rosas viendo crecer a sus hijos.

La belleza conmueve a este signo. Tiene buen gusto y ama los objetos, la artesanía, los materiales nobles y naturales, pero también sabe contentarse con lo esencial, prescindiendo de lo superfluo.

No es hombre de emociones fáciles, es bastante reservado, a pesar de su apariencia cálida y n o da su confianza al primero que llega, esperando para ello a que los otros se manifiesten. Nunca toma decisiones repentinas, y una vez que se decide jamás se vuelve atrás. La testarudez y la obstinación son a la vez su fuerza y su debilidad. Tiene el espíritu poco flexible y asimila lentamente, pero en cambio su cabeza está bien organizada y no le asustan las grandes construcciones intelectuales. Nunca se pierde entre las nubes, al contrario recurre a lo concreto, a lo físico, a lo biológico como referencia inexcusable. Tiene el buen criterio del hombre que avanza con cautela, mirando siempre dónde pone los pies.

LAS APTITUDES DEL HOMBRE TAURO

Tauro tiene cualidades de organización, sentido práctico, realismo y no se deja conmover fácilmente por los problemas de los demás. Defiende sus intereses, y a veces se le reprocha su falta de generosidad.

El nativo de Tauro puede ser agente de la propiedad, empresario o constructor. Le conviene trabajar en lo concreto y desconfiar de las especulaciones para las que no está dotado. Como financiero, triunfa en la banca o encuentra siempre los capitales que necesita cuando quiere crear su propia empresa.

Se le dan bien los trabajos manuales pequeños, pero es mejor que encargue a otro el acabado, es un excelente albañil u operario para las partes pesadas de una obra. Le interesa la arquitectura y el urbanismo. Su relación con la tierra le facilita el éxito en agronomía, agricultura, horticultura, investigaciones sobre abonos…

Como signo de Venus, destaca en diversas actividades artísticas. A la canción, hemos de añadir la danza, la escultura, la pintura y todas las artes dotadas de una dimensión concreta, de una relación con la materia. Cuando a Tauro le predomina una vocación intelectual, encontramos al matemático, al geómetra, al biólogo o al economista.

COMO AMA EL HOMBRE TAURO

El hombre Tauro que ama la vida, ama también el amor. Es un sensual que desprecia a los incapaces que no se vuelcan en ofrecer a una mujer todo el placer que merece. Se relaciona con ella como un intérprete con su violoncelo, con fervor, eficacia y gratitud. El amor, como vemos, ocupa un lugar muy importante en su vida.

Tauro en su juventud mariposea un poco, con avidez y curiosidad insaciables. Pero un buen día decide construir algo, fundar un hogar y, tratándose de esto, Tauro no bromea. Su mujer y sus hijos son sagrados para él. Elige con cuidado, en esto también sin prisas inútiles. Sopesa ventajas e inconvenientes y luego toma su decisión.

Se entrega para ganarse la felicidad y espera ser pagado de la misma manera. Si supera su egoísmo, es un amante devoto, trabaja con empeño y trata de que su mujer tenga una vida lo más agradable posible. A cambio, le pide una entrega total y fidelidad. Si la mujer tiene un pasado, no conviene mencionarlo delante del hombre Tauro, por más que diga lo contrario.

Tauro pide a la mujer que se ocupe de sus hijos, que le alimente decentemente y que tenga en cuenta sus gustos. Con todo, es fácil vivir con él, es un compañero ameno, animado, divertido, buen conversador en sus momentos de euforia, sobre todo cuando esta en la mesa, en buena compañía y el vino corre en abundancia. Pero cuando esta de mal humor o pone mala cara es difícil alegrarle, más vale esperar a que se le pase, y para ganar tiempo, dar el primer paso en el momento en que comienza a relajarse.

 

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