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Horóscopos. El Hombre Sagitario

COMO RECONOCER AL HOMBRE SAGITARIO

Generalmente es un hombre apuesto, viril, tan bien constituido como los héroes mitológicos: hombros robustos, torso poderoso, caderas ni demasiado estrechas ni demasiado anchas y piernas musculosas. Nada más ajeno a él que ese estilo ambiguo y un poco andrógino tan en boga hoy en día. Hay dos tipos de Sagitario, que se corresponden con la doble condición de su emblema, el centauro, el nativo de este signo es unas veces más caballo y otras más arquero. El primero, más fornido que el segundo, presenta un aspecto robusto y saludable, todo en él revela al deportista, al atleta orgulloso de su fuerza. Tiene el rostro cuadrado, con buena estructura ósea, rasgos regulares y boca grande de labios plenos, hecha para reírse a carcajadas, como un gigantón inocente. El segundo es más espiritualizado, más delgado, de formas longilíneas. Su rostro es más alargado que el de su hermano de signo, con la frente amplia y los ojos algo hundidos. La boca es menos plena y la nariz más fina y recta, aristocrática, el arquero tiene noble porte.

Al segundo le acecha una calvicie precoz, el primero, si deja de practicar deporte, engorda al llegar a la madurez. El Sagitario perfecto es aquel en el que se armonizan el caballo y el arquero, el instinto y el espíritu, la libertad y el orden, entonces es el centauro cabal, el soberbio atleta de rostro noble.

LA SALUD DEL HOMBRE SAGITARIO

Mientras lleve una vida sana, su salud es excelente. Pero tiene dos enemigos, la glotonería y el hígado. Es, además, muy emotivo, lo que afecta negativamente a su vesícula biliar, es uno de esos hombres que enrojecen de emoción, de cólera o de alegría. Detesta la vida sedentaria y necesita movimiento y actividad constantes. La tradición le atribuye un punto débil, las caderas y los muslos. Es propenso a padecer las dolencias típicas de esa zona, como la ciática o la coxalgia. También debe prevenir las contracturas musculares, los calambres en los muslos y las distensiones cuando practica los deportes a los que es tan aficionado. Otra parte delicada de su organismo son las vías respiratorias.

Le gusta la buena mesa, pero propende a abusar de todo lo que no le conviene, salsas, embutidos, buenos vinos, cosas todas muy apreciables, pero que su hígado aprecia menos. Tiene tendencia a dormir mucho, es su mejor defensa contra las enfermedades. A veces, cuando está enfermo, se acuesta para hundirse en un sueño reparador, sin recurrir al médico ni tomar medicina alguna. A menudo, su naturaleza emotiva le provoca desórdenes cutáneos, sufre de boqueras, herpes o eccemas cuando tiene un disgusto o cuando no manifiesta sus sentimientos de manera directa y espontánea. El hombre Sagitario debe evitar ante todo los excesos, no comer ni beber demasiado, no dormir más de lo necesario y, sobre todo, hacer ejercicio, aunque solo sean diez minutos de gimnasia al día, para ayudar a su organismo a eliminar las toxinas que tiende a metabolizar deficientemente.

En la edad madura, si se deja llevar por el buen vivir, si toma demasiados vinos y licores, si fuma en exceso y se queda sentado todo el día, se vuelve propenso a los desórdenes pletóricos, al acné… Como se ve, para elhombre de este signo todo depende de su higiene de vida. De él se puede decir, más que de cualquier otro, que tiene la vejez que se merece.

En el aspecto dietético le conviene la carne y el pescado, asados mejor que fritos. Debe comer verdura fresca y frutas como la grosella, el pomelo, la manzana o la pera. Los deportes que le van bien son entre otros, la equitación, la esgrima y el atletismo en todas sus modalidades.

MODO DE SER DEL HOMBRE SAGITARIO

El símbolo de este signo es el viaje, el traspasar fronteras. Sagitario sufre de una profunda insatisfacción, siempre deseoso de otra cosa, e incluso de ser distinto de como es: mejor, más querido, más seductor. Hay en el, pues, afán de progreso y una dosis de buena voluntad muy notable que le permite ir más lejos que a otros. Por otra parte, posee un sólido optimismo, una especie de confianza en su buena suerte y en sí mismo. Y muy a menudo ese optimismo se ve recompensado: a eso le llaman suerte.

Atrae las confidencias, pues le gusta intervenir en la vida de los demás dándoles consejos. Se siente obligado por una misión: siempre está dispuesto a defender a la viuda y al huérfano y a desvivirse por los que le rodean. Uno de los aspectos más simpáticos de su personalidad es su faceta aventurera, en el sentido más noble del término. Le gusta el riesgo. En la vida es un jugador osado y audaz, que cuenta con su suertetanto como con sus indudables dotes de organización y su no menos competencia. Tiene una doble naturaleza, por una parte es anarquista, rebelde, instintivo, capaz de aceptar cualquier desafío, por otra, es conformista y respetuoso de la ley y el orden.

El hombre Sagitario tiene una vida fácil, es muy simpático, digno de confianza y se interesa sincera y espontáneamente por los demás. A veces, sin embargo, resulta irritante su costumbre de hacer promesasque no va a cumplir, aunque crea de buena fe que puede hacerlo. Es egoísta y olvidadizo, y le cuesta sacrificar su comodidad por los demás. A veces comete torpezas, lo que le hace sentirse incómodo cuando se da cuenta, es su faceta primitiva, que le hace tratar a los demás con menos delicadeza de la que desearía. Su dualidad le da al mismo tiempo un gusto por la vida rutinaria y sin sobresaltos y una inclinación al cambio, a la vida social intensa y a los viajes. Es frecuente, que alterne esos dos estilos de vida. Es susceptible y admite mal las críticas, se arrebata, se indigna, se entusiasma, se enfurece, defiende con vehemencia sus opiniones. En esos momentos es imposible hacerle cambiar de opinión. Sólo se le puede ganar por el sentimiento. Sin embargo, con el tiempo acaba reconociendo sus errores.

Necesita una causa grande, objetivos nobles, aspiraciones ambiciosas. Sin ellos, la vida le parece triste y gris y se hunde en los abismos de la depresión. Pero se recupera tan rápidamente como se abate. Tiene un fondo religioso, por más ateo que se proclame, porque necesita creer en algo. Para muchos nativos de este signo, la religión es un refugio.

LAS APTITUDES DEL HOMBRE SAGITARIO

El nativo de Sagitario se siente cómodo en todas las profesiones en las que tenga que relacionarse con la gente y, más aún, si son extranjeros o si su trabajo le exige viajar. Como tiene sentido de los negocios, puede tener éxito como agente de ventas o dirigiendo empresas de exportación e importación, ocupaciones que le permitirán estar en contacto con gente de otros países o bien como periodista, intérprete, operador turístico o animador en un club de vacaciones. En general es brillante en los estudios, lo que puede llevarle a desarrollar una buena carrera empresarial o administrativa, o bien a dedicarse a las ciencias políticas o a la economía. Puede llegar a ser un alto funcionario, pues está convencido de la importancia de la administración pública y no es en absoluto insensible a los honores.

Le atrae la filosofía, la teología, la historia de las religiones, la historia moderna más que la antigua y la enseñanza, a condición esto último de que sus alumnos tengan cierto nivel, pues es un excelente pedagogo, pero prefiere las mentes ya formadas.

También le gusta educar los cuerpos, puede ser un magnífico profesor de educación física o entrenador deportivo. En general, es muy independiente y tolera mal la autoridad ajena, lo que explica que si trabaja como funcionario llegue pronto a los más altos puestos.

COMO AMA EL HOMBRE SAGITARIO

El hombre Sagitario tiene alma de padre de familia. Sabe imponer suavemente su autoridad y no se le pasa por la cabeza que se le pueda cuestionar. Le gusta estar acompañado y crear una gran familia.

Volvemos a encontrar en el la dualidad antes mencionada al observar una faceta casera en su vida cotidiana marcada por las horas de las comidas, la televisión por la noche o la partida de cartas, y otra faceta enamorada del cambio, que adora recibir visitas o salir, ver a los amigos, viajar y llevar una vida más o menos secreta. A menudo, pues, es de esas personas que alternan dos estilos de vida, muy familiar y muy independiente.

Cuando esta enamorado, se somete completamente al otro: sólo piensa a través del ser amado y reacciona al menor de sus gestos, a la mirada más insignificante. Pero luego, de repente, se relaja y únicamente se moverá por una vaga compasión. Cuando ha dejado de amar, es inútil pedirle que regrese. En adelante, la relación con su antiguo amor se regirá solo por el sentido del deber. Cuando en Sagitario predomina el caballo, se suceden en su vida las aventuras amorosas, siempre teñidas de sentimentalismo y de cierto romanticismo. Es el instinto y el deseo de conquista lo que determina su elección. Cuando en el nativo prevalece el arquero, estamos antes un hombre que aspira a la perfección y que sacrifica siempre sus aventuras a su hogar, a su mujer y a su familia.

 

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