• PUBLICIDAD

Horóscopo Chino: La Cabra

Estas bajo la influencia de La Cabra si has nacido en: 1907, 1919, 1931, 1943, 1955, 1967, 1979, 1991, 2003.

CARACTERÍSTICAS DE LA CABRA

La Cabra ha nacido bajo el signo del arte y de la belleza. Es tierna y pacífica, sueña con verdes praderas donde retozar con alegría. Vive en un universo mágico hecho de fantasía y de estética. Puede vivir sólo en un marco refinado.

Artista, creativa e intuitiva, la Cabra carece totalmente de sentido práctico. Fácilmente pendiente, se pone en manos de un mecenas o de un consejero, pues no vive sólo de amor y de agua fresca. Aborrece los trabajos fastidiosos. La vida cotidiana, con sus humildes tareas y sus pequeños inconvenientes, le angustia. No puede dedicarse a sudar sangre para ganar su hierba cotidiana.

No es fácil ser una Cabra en nuestros días. Se lamenta e imagina su campo preferido devastado y su cosecha perdida por una helada. Su pesimismo lacrimoso cuenta con un público complaciente. Si debe luchar, lo hará con sus armas: el encanto y la inercia. Es tan resistente como perezosa, tan tenaz como caprichosa. Logra sus propósitos a fuerza de encantadora fantasía. Pacta con sus enemigos y esquiva los obstáculos. Con todo, según la tradición china, la Cabra recibe un maná celestial y encuentra ricos protectores.

LA CABRA Y EL TRABAJO

Hábil y creativa, la Cabra según el horóscopo Chino debe hacer su voluntad. Para explotar sus dones, que son numerosos, necesita ser apoyada y que alguien se ocupe en su lugar de los inconvenientes administrativos tales como las cuentas, los contratos, etc.

El poder y el ser la primera le deja indiferente. Prefiere soñar despierta mirando el cielo y las nubes. Lleva sus asuntos con alto espíritu de decisión cuando no puede hacer otra cosa.

LA CABRA Y EL DINERO

Pródiga y amante de los dispendios, la Cabra adora el lujo y no se priva de nada. Pero no ahorra y debe tener amigos banqueros que la aconsejen, pues es capaz de dejarse embaucar, por ejemplo, puede comprar un prado por un precio más alto de su valor real, con el pretexto de haber hallado en él un trébol de cuatro hojas.

El dinero no es el motor de su existencia. Se las arregla para encontrar mecenas y gente que la ayuden. Puede vivir perfectamente en la opulencia, si no es rica, su universo, pase lo que pase, es un lugar de ensueño. Con casi nada, la Cabra transforma, como por arte de magia, su austero prado en un jardín de estilo francés.

LA CABRA Y EL AMOR

Sensible, tierna y atenta, se derrite cuando le hablan de amor, pero los aspavientos pasionales y las demostraciones escandalosas le dan miedo. Necesita ser protegida y rechaza toda violencia en sus relaciones amorosas. Le hace falta dinero para embellecerse, mas las facturas y los atrasos disminuyen su ímpetu. Se regocija sin avergonzarse si alguien se encarga en su lugar de lo cotidiano, mientras ella se aplica en crear una atmósfera deliciosa en el hogar. La Cabra no puede vivir sin amor. Su diplomacia y su tacto hacen maravillas a diario. Es una criatura amorosa por naturaleza.

Para seducirla, hay que protegerla, no ponerla ante elecciones dolorosas, enviarle flores, hacerle la corte, frecuentar con ella las exposiciones de pintura, llevarla a la ópera, eliminar toda agresividad en las relaciones amorosas, evitar a cualquier precio las escenas y sobre todo, hacerle reír y encontrarla irresistible. Fantástica y original, respeta la libertad de su cónyuge, pero, si se ve desdeñada, se irá a otra parte a ver si la hierba es más verde.

LA CABRA Y LA FAMILIA

La Cabra está apegada a sus raíces, siente nostalgia de la época en que su mamá la protegía, ama las fiestas y las reuniones de familia. Es una madre tranquila, un poco extravagante y educa a sus hijos según su humor, los bebés Cabra bromean a gusto con ella, pueden brincar aún en horas indebidas sin que ella ejerza ninguna autoridad. Los niños no se traumatizan por una educación dogmática, pueden revolcarse por la hierba mientras su mamá pinta, canta o borda un nuevo mantel. No corren el riesgo de sufrir inhibiciones, disfrutan de placenteros baños de espuma, de los disfraces con cortinas viejas y de las historias de antaño, al lado de la chimenea, mientras se atiborran de chocolate.

Comentarios cerrados

  • PUBLICIDAD

  • PUBLICIDAD