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Los Planetas: Saturno

Saturno es el segundo planeta más grande del Sistema Solar y el único con anillos visibles desde la Tierra. Se ve claramente achatado por los polos a causa de la rápida rotación. La atmósfera es de hidrógeno, con un poco de helio y metano. Es el único planeta que tiene una densidad menor que el agua. Cerca del ecuador de Saturno el viento sopla a 500 Km/h. Los anillos le dan un aspecto muy bonito. Tiene dos brillantes, A y B, y uno más suave, el C. Entre ellos hay aberturas. La mayor es la División de Cassini. Cada anillo principal está formado por muchos anillos estrechos. Su composición es dudosa, pero sabemos que contienen agua. Podrían ser iceberg o bolas de nieve, mezcladas con polvo.
Saturno, hijo de Urano, había quitado a su padre del Trono de la Eternidad. Su padre, Urano, predijo que él también sería destituido por su propio hijo. Para impedir que ello ocurra, Saturno devoraba a sus hijos cuando nacían. El sexto de ellos, Júpiter (Zeus), sería salvado por Rea, su madre, que lo sustituye por una piedra. Una vez crecido lo suficiente, Zeus atacó sorpresivamente a su padre, dándole una patada en el estomago tan fuerte que le hizo arrojar la piedra que había tragado hacía mucho tiempo y con ella a las cinco deidades devoradas: Demeter, Hades, Hestia, Hera y Poseidón. En gratitud a su acción, fue declarado líder de los dioses inmortales.
En la mitología griega, Crono o Cronos, fue considerado como una deidad de la cosecha, supervisor de cultivos como el trigo, y de la naturaleza, la agricultura y la progresión del tiempo en relación con los humanos en general.

En astrología, Saturno representa lo estático, la responsabilidad, lo conservador, el no cambio, las restricciones, la rigidez, el tiempo, las limitaciones, la experiencia obtenida a través de la experiencia y los años, angustia, melancolía. Se la llama el planeta maestro. La función de Saturno es forjar en la austeridad, es por ello que crea restricciones. Siempre concede las cosas pero después de largos y grandes esfuerzos, de ahí que luego de las grandes pruebas debamos preguntarnos el porqué de una experiencia y sacar fruto de ella.

En la Astrología tradicional Saturno simboliza la demora, la decepción, el aislamiento y el temor a la vida pues se consideraba a Saturno el gran perverso que retrasa y obstaculiza los empeños del ser humano, funciones que asumía por ser el último de los planetas. Expresa todo aquello que dejas para el final al no considerarlo una actividad agradable de acometer cuando se presenta.
Saturno está relacionado con la piel, la estructura ósea del cuerpo, las articulaciones, sobre todo con las rodillas, ligamentos, tendones y cartílagos.

Otros aspectos de Saturno están relacionados con la ambición, la auto preservación, la vejez, la lentitud, la reflexión, la paciencia, la sabiduría, el prudencia, la madurez, la resistencia, la perseverancia, la concentración mental, la responsabilidad, la estabilidad, la integración, la precaución y la gente madura, seria. Es el símbolo de los solitarios. Saturno produce el miedo a fallar.

Saturno representa también el pasado, la tradición, el padre, la autoridad o cualquier principio limitado y formador. La posición de este planeta en la carta astral indica la esfera donde tenemos que solucionar viejos problemas y superar inhibiciones y temores que provienen del pasado.

Representa el proceso según el cual la vida, los proyectos y las ambiciones alcanzan la maduración, la plasmación en materia  tangible, al mismo tiempo que cobran una naturaleza irreversible, así, Saturno simboliza el paso del tiempo y sus efectos sobre objetos, paisajes y personas. En otro orden de cosas, Saturno encarna también la adquisición de recursos, de conocimientos, de sabiduría, merced a la propia experiencia. Si unes estas condiciones del devenir temporal se deduce fácilmente que la sabiduría ha de ceñirse a la disposición de uno mismo a asumir responsabilidad con respecto a su propia vida. Sin el efecto de Saturno,  los padres tendrían un influjo inquebrantable sobre los hijos, pues merced al planeta el ser humano se percata de las transformaciones que el tiempo obra dentro de ellos, es decir, cobra la perspectiva del tiempo, que lo respalda para que se dé cuenta de que es responsabilidad suya labrarse un destino, por lo que la calidad de tal destino dependerá exclusivamente de la propia voluntad. El cometido de Saturno reside en que seas consciente de tus propios egos y comprendas que forman parte de tu personalidad y tu existencia,  por lo que será bueno o malo en función del papel que desempeñes en la vida.

Saturno rige el oído, en cuyo interior se encuentra la mayor cantidad de huesos del organismo. Otra de las funciones de Saturno consiste en hacer que cada uno perciba su propia consciencia, que ni se ve, ni se toca, ni se huele, ni se gusta: se escucha, lo que indica que una de las funciones inconscientes del oído es la de permitir oírse a uno mismo. La voz de la conciencia procede del interior y se manifiesta a través de determinadas funciones espirituales relacionadas con el oído. Precisamente la carencia de capacidad de audición provoca una impresión de incomunicación y soledad, sentimientos regidos también por Saturno.

La última de las funciones de Saturno se asocia a la piel, que también es regente. La piel es el envoltorio que te separa de los demás elementos del universo, pues indica el límite en términos físicos.

Por otra parte, Saturno es el señor del karma, ya que quienes creen en la reencarnación simboliza aquellas cuentas pendientes que el alma acarrea de anteriores existencias. Por el contrario, para los que no creen en la reencarnación, Saturno representa aquello que has heredado de tu familia y que constituye un lacra o carencia, la cual revela el emplazamiento de Saturno en la carta natal.

El simbolismo de Saturno se asocia por un lado a Capricornio, signo del que es regente, y del que asume las funciones del espíritu de superación en la vida y la ambición práctica, y por otro lado a Acuario, al que regía antes del descubrimiento de Urano, del que asume los roles de respeto por la tradición para obtener un mejor porvenir y de ambición espiritual.

Con aspectos armónicos en la carta natal, la posición de Saturno determinará una persona que se aparta de las pasiones, merced a la prudencia y a la fuerza de ánimo, a causa de un arraigado sentido del deber y de la justicia que le brinda el coraje moral para mantener una independencia mental que le permita elegir lo  adecuado en todas las circunstancias. De carácter reservado y sobrio, sostendrá una ambición mesurada debido a la paciencia y la capacidad de encaje propias de una existencia intelectual.

Si en la carta natal se revelan aspectos inarmónicos, hablaremos de una persona descortés y desagradable, desconfiado, avaro, pesimista y egoísta, puesto que albergará un espíritu maligno, frío e intolerante, cuya obstinación provocará odio a los cambios y a las relaciones sociales, eso será causa de tristeza, envidia y depresiones. La crueldad moral que se puede llegar a acumular será causa de una perniciosa seriedad y de una mezquina y gélida codicia.

Saturno está asociado a la piel, los dientes, los huesos, la hiel, los músculos, el bazo, el sistema nervioso y el oído. Además, gobierna los destinos de  los hombres desde el reino de las sombras y encarna la intolerancia y la inhibición, así como la ambición, la resistencia al dolor y la vejez. Se relaciona con el frío, la crueldad, el egoísmo, el sufrimiento, la avaricia y la tradición.

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