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Los Planetas: Plutón

Plutón es el planeta más pequeño y el que se aleja más del Sol. Se descubrió en 1930, al mismo tiempo que destacaban las teorías psicoanalistas de Freud. Debido al descubrimiento y al análisis del inconsciente individual, se origina una auténtica revolución cuyos resultados podrían ser paradójicos. Merced a Freud, Adles, Jung, Reich y a aquellos que desarrollaron métodos para desentrañar dónde radica la causa de las dolencias psíquicas, el ser humano cobra conciencia de las claves reales que provocan una determinada reacción, lo que contribuye al conocimiento de la propia psique, de manera que podamos arbitrar las formas de protegerla de los peligros del entorno.

Es el único que todavía no ha sido visitado por una nave terrestre. Generalmente, Plutón es el planeta más lejano. Pero su órbita es muy excéntrica y, durante 20 de los 249 años que tarda en hacerla, está más cerca del Sol que Neptuno. Hizo la máxima aproximación en septiembre de 1989 y siguió en la órbita de Neptuno hasta marzo de 1999. Ahora se aleja y no volverá a cruzar esta órbita hasta septiembre del 2226. Plutón tiene un satélite muy especial: Caronte. Mide 1.172 Km. de diámetro y está a menos de 20.000 Km. del planeta. Con el tiempo, la gravedad ha frenado sus rotaciones y ahora se presentan siempre la misma cara.

En la mitología, era el dios de los muertos, hijo de Cronos y de Rea y hermano de Zeus y Poseidón. Obtuvo el poder del mundo subterráneo después de que junto a sus hermanos se repartiera el universo tras haber derrotado a su padre. Le correspondió la peor parte por ser el hermano menor de la familia. Allí vivía de forma feroz y despiadada junto a Perséfone, raptada del mundo superior como única forma de Hades de romper su celibato. Al contrario de lo que parece lógico, pues no había plegaria que le aplacara, no era demasiado maligno. La versión romana de Hades, Plutón, era más benigna porque se le consideraba el dador de las riquezas del mundo.

En Astrología, simboliza la subconsciencia y se relaciona con los cambios bruscos, la pérdida, la regeneración y transformación. Plutón provoca transformación interna que nos induce a seguir adelante y abandonar formas viejas para dejar paso a las nuevas. Es el planeta de los cambios profundos, de la transformación individual al nivel psíquico, que empieza a actuar desde lo más interno de nosotros y se mueve hacia la superficie. Debido a que Plutón tarda más de 248 años para completar su trayectoria a través del Zodiaco, se queda en cada signo alrededor de veinte años, lo cual excluye que su posición por signo tenga algún significado individual. Sus cualidades son más bien generacionales, y solamente su posición por casa o sus aspectos con los planetas personales revelan influencias al nivel individual. Plutón, junto con Marte, es el regente de Escorpio.

Plutón simboliza una dimensión del ser humano a través de la cual éste percibe el universo de forma diáfana e imparcial. Para ello conviene que se elimine todo atisbo de enajenación ya que, debido a cualquier influjo pernicioso de pensamientos ajenos a nosotras mismas y a la realidad que nos rodea, existe el riesgo de que se deforme la percepción cabal interna. Sin embargo, de igual manera que Plutón nos encamina a conocer y a conquistar la propia mente, puede asimismo guiar a otros a obrar determinada influencia sobre el pensamiento.

Plutón representa el poder en el sentido más despiadado del término. Debido al reducido tamaño del planeta, la función que ejerce se aloja en un espacio concreto de la existencia humana, allí se alberga el poder real que desempeña Plutón, el que no se percibe, por lo que socialmente Plutón se revelaría no a través de los gobernantes, sino en el poder económico de las multinacionales. En cuanto a la expresión íntima de la personalidad, Plutón no se manifestaría desde la mente en la que se deposita toda la información que percibimos, sino mediante la criba de la razón, que permite obtener un grado de contemplación del universo lo menos influido posible.

Otro de los cometidos de Plutón se vincula con la muerte y su función en el devenir cotidiano de la existencia humana. Teniendo en cuenta la posición de Plutón en la carta natal, puede deducirse el papel que desempeña la muerte en todos los órdenes de la vida, ya sea como medio de renovación, como vía de legación de herencias, genéticas, patrimoniales o espirituales. Plutón deja legados económicos, de actitud frente a la vida, ideológicos, emotivos o una mezcla de todo ello, ya que son muchas las circunstancias de la vida que pueden transformarse como consecuencia del fallecimiento de un pariente o de otra persona con la que se haya mantenido un estrecho vínculo. De ese modo, si la persona desaparecida presentaba características molestas que no aceptabas, tal vez heredes alguna de ellas con deplorable resultado. Sin embargo, si aceptas de buen grado los rasgos del difunto, entonces la vida te resultará dichosa, ya que obrarás el embrujo de mudar de orientación la actitud en principio repudiada.

Así, el emplazamiento de Plutón en la carta natal señala la actitud vital que heredamos de nuestros ancestros. Y de acuerdo con la casa en la que se aloje Plutón, podremos percibir en que aspecto de la existencia ejercen influjo los episodios de la vida de los antepasados en los que padecieron dificultades, hasta desencadenar un pavor irreflexivo, padecimiento o resquemor.

Plutón rige Escorpio, signo con el que se vincula a través del anhelo de ahondar en el propio conocimiento, y también en el de los demás, más allá de lo aparente, para lo que ha de servirse de un indómito inconformismo emocional.

El principio de Plutón reside en la evolución colectiva y espiritual de una generación, cuyos valores se vinculan con la creatividad y la evolución de la naturaleza como factor influyente en la edificación de la obra humana. gobierna el atavismo de la psique, los cambios imprevistos que pueden desencadenar una mejora vital repentina y los tratos con personas carentes de sinceridad.

En  una carta natal en la que Plutón muestre aspectos en consonancia con otros planetas, se goza de una vitalidad que pugna por expresarse, así como de la conciencia de lo invisible y de lo metafísico. Por medio de esta conciencia se perciben revelaciones superiores, lo que otorga la entereza para volver a emprender la marcha cuando los acontecimientos son desfavorables, merced a un espíritu analítico, que contribuye a cultivar una seguridad económica basada en el sentido para manejar los negocios.

Cuando los aspectos de Plutón en la carta natal carecen de armonía, podemos tender a buscar reafirmación en ideas nocivas, lo que nos aboca al fraude y a un espíritu rebelde que desencadena maldad y agresividad destructiva, incluso con tendencias criminales y sadismo cruel y brutal.

Plutón rige fisiológicamente los testículos, los ovarios, las fuerzas creativas y reformadoras del cuerpo humano y el inconsciente. Se asocia a la sexualidad y encarna la muerte regeneradora, las transformaciones, las fuerzas telúricas, los terremotos, los volcanes y los átomos.

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