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Los Planetas: Mercurio

La órbita de Mercurio, de igual modo que la de Venus, se desarrolla en torno al Sol, lo que implica que los hospedajes en el cinturón zodiacal, tanto de uno como de otro planeta, no estarán muy lejos del Sol en una carta natal. Este detalle otorga a Mercurio y a Venus unas cualidades determinadas que los convierten en coadyuvantes de las tendencias que apunte el Sol. En el caso de Mercurio, puede coincidir con el Sol o con los signos anterior y posterior del zodíaco.

Mercurio posee una distancia aproximada del Sol de 58 millones de km, un diámetro de 4.875 km, su volumen y su masa son similares a los de la Tierra y su densidad media es aproximadamente igual a la de la Tierra. Mercurio orbita alrededor del Sol cada 88 días (año del planeta).

Investigaciones han señalado que gira sobre su eje una vez cada 58,7 días; por tanto, gira una vez y media sobre su eje durante cada periodo orbital. Su superficie es escabrosa, porosa y de roca oscura; su superficie es muy parecido a la superficie lunar. Los cerros redondeados y cubiertos de polvo de Mercurio que han sido erosionadas por el persistente bombardeo de meteoritos. Las fallas se levantan varios kilómetros en altura y se prologan cientos de kilómetros. Los cráteres recubren la superficie. Durante el pasado de Mercurio, su período de rotación podría haber sido más rápido. Los científicos deliberan si su rotación podría haberse realizado en tan sólo 8 horas, pero durante millones de años se ha ralentizado debido a las mareas solares.

Mercurio recibió este nombre de los romanos por el mensajero de pies alados de los dioses ya que parecía moverse más rápido que ningún otro planeta. En la mitología romana Mercurio es el embajador de los dioses facilitando la comunicación con lo espiritual. También es el rápido y astuto dios de los comerciantes, hábil con la palabra y los negocios; también lo es de los ladrones, ya que se entretiene engañando a otros. En la mitología griega es Hermes es el dios de las fronteras y los viajeros que las cruzan, de los pastores y las vacas, de los oradores, literatos y poetas, del atletismo, de los pesos y medidas y los inventos y el comercio en general, de los mentirosos y de la astucia de los ladrones.

En la astrología, Mercurio simboliza nuestra capacidad de comunicación, juicio y reflexión, nuestra inteligencia, nuestra capacidad para los negocios, pensamiento práctico y nuestra astucia. Como estrella rige al signo Géminis y como estrella del anochecer gobierna al signo Virgo.

Mercurio simboliza la inteligencia y la comunicación, es decir, el imperio de la lengua como disciplina que contribuye a que el ser humano cobre conciencia de su cometido dentro del universo en su totalidad. El influjo de Mercurio tiene lugar entre los 7 y los 14 años, precisamente el período de la vida humana durante el que los niños empiezan a emplear la razón y a vivir sus primeras experiencias con respecto a la racionalización de los sentimientos, los afectos y las emociones, también es el período durante el que las personas empezamos a cobrar conciencia de la propia fisiología, dado que empezamos a descubrir determinadas peculiaridades del cuerpo que hasta entonces estaban como ocultas.

En otro orden, el planeta Mercurio representa el pensamiento, en el que se elaboran las ideas mediante la percepción de impresiones y de sensaciones, así como a través del procesamiento de datos que se van recabando a partir de la información que llega al cerebro, así prestamos atención a los impulsos que proceden del exterior y enfocan el interés al proceso interior que se desencadena paralelamente, lo cual significa que la función de Mercurio consiste en establecer la relación entre el mundo objetivo y el subjetivo, es decir el mundo externo y la forma en que percibimos y pensamos las ideas en la mente a partir de lo que recibimos a través de los sentidos.

La ubicación de Mercurio en la carta natal apuntará determinados rasgos de la personalidad, relacionado con la manera de comunicarnos, hablar, escribir y escuchar. Mercurio, junto con Venus y Marte, establece un segundo círculo del carácter humano, el primero y más importante lo componen el Sol, la Luna y el ascendente.

Mercurio se asocia a Géminis, signo del que es regente, y del que obtiene la virtud mental mediante la que el pensamiento humano selecciona y clasifica las sensaciones, las percepciones y las vivencias. Es también próximo a Virgo, signo del que absorbe la cualidad de elaborar y emplear los conceptos en la medida en la que te ayudan a comprender la realidad material que te rodea desde un punto de vista objetivo, sin atender a las reacciones provocadas por la percepción sensorial.

El principio de Mercurio gobierna la relación mental con el mundo exterior, lo que repercute en el desarrollo de la inteligencia, además de en la capacidad para mejorarla, también domina los vínculos de la mente con el mundo que te rodea a través del conocimiento. Ordena también el caudal de información que percibe y procesa la mente, así como rige la forma de transmitir las ideas propias de modo que sean aptas para agregarse al mundo externo, por lo que está relacionado con las formas de expresión, la razón, la crítica, la lógica, el cálculo y la adaptación en función de las circunstancias que se den en el entorno.

Mercurio simboliza la adolescencia, período en el que se ensayan los primeros intercambios, que fundamentaran los trueques comerciales. Representa el trato con tus hermanos, las personas de tu misma generación, compañeros y colaboradores, también los medios de expresión, de transporte y los viajes. Simboliza la palabra, la literatura, los diálogos y las relaciones con personas de dudosa reputación.

La armonía de Mercurio dentro de la carta natal con los emplazamientos de los demás planetas conlleva flexibilidad, examen analítico de las ideas, carácter jovial e ingenioso, preocupación por casos concretos, pues estas dotada de la capacidad para emplear la razón mediante la que clasificas las percepciones, gracias a la amplia versatilidad que te otorga lucidez, elocuencia y habilidad manual.

Cuando la posición de Mercurio presenta aspectos disonantes, puedes tender a la ironía y el sarcasmo puntilloso, ya que vives en una inestabilidad que te provoca personalidad dual. Esto puedes abocarlo a la simulación, el engaño, el despotismo, las discusiones inútiles, la beligerancia verbal y el cinismo.

Mercurio se asocia a los pulmones, los bronquios, el cerebro, el sistema nervioso, el oído, los brazos, los intestinos y las piernas, se vincula también con la inteligencia, mediante la que se reciben los conocimientos, se procesan y se sopesan con el objeto de establecer la tesis que pueda defenderse en una discusión. Mercurio rige asimismo el espionaje y la investigación.

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