• PUBLICIDAD

Astrología

La Ciencia Astrológica estudia el efecto de los cuerpos celestes en la vida de la Tierra. Así, se entiende que los elementos que constituyen el sistema solar forman parte de un conjunto armónico que desencadena una influencia entre unos y otros. Añadiendo a este principio el vetusto adagio de que “lo que es arriba, es abajo” obtenemos una visión fundamental acerca de la base sobre la que se edifica la ciencia de la astrología. De este modo, entendemos que si hay una relación entre dos planetas, Saturno y Júpiter, habrá asimismo un paralelismo de ese influjo mutuo en los elementos de la Tierra que reflejen lo que representan esos planetas. La Astrología pretende desvelar cómo evoluciona el ser humano y su entorno más cercano, mediante el estudio de los elementos que forman el universo, del que los seres humanos formamos parte.

Se trata de una totalidad que engloba a todas y cada una de las personas que habitan la Tierra, que, como los demás planetas conforman es unidad cuyas fuerzas afectan a todos los elementos, por insignificantes que sean. Esta influencia de los elementos del conjunto entre sí y en todas las personas de la Tierra, es la materia que pretende iluminar la Astrología.

En todas las personas hay una versión reducida del sistema solar, por lo que si llegamos a percibir ese reflejo, podemos empezar a ver por dónde se encauza el estudio de la Astrología. En este sentido, la Astrología se puede definir como el estudio del influjo que provocan los astros sobre el mundo del que forma parte la humanidad, es decir, que existe un efecto determinado entre “lo de arriba” y “lo de abajo”, entre la totalidad y la parte, entre el universo y el ser humano, que la Astrología se dedica a abordar.

La Astrología en definitiva, constituye a establecer un nexo entre el flujo de los cuerpos astrales y la ingente cantidad de movimientos físicos, orgánicos y mentales que forman el devenir de la vida humana.

Ante las presuntas protestas contra la afirmacion que proclama ese efecto de los astros en la Tierra, basta con pensar en el Sol y la Luna, que en términos astrológicos son planetas. El Sol es el astro más importante en la vida terrestre, ya en la antigüedad existieron pueblos que lo veneraban como divinidad, Egipto y los Indios Mayas o Aztecas son ejemplos de ello. Pero además el Sol rige las estaciones, proporciona calor, energía y luz, además de ejercer un efecto determinado en el crecimiento de los vegetales.

En cuanto a la Luna, el ciclo de cuatro semanas influye también en aspectos de la vida terrestre, la menstruación de las mujeres viene regida por el trayecto lunar, a través del cual las mujeres  sienten la propia femineidad y la maternidad. La Luna revela la parte femenina de los hombres, así como una orientación hacia la búsqueda de la compañera ideal. También ejerce una influencia que afecta a los cultivos, a los animales y al ser humano. Los agricultores saben que hay determinadas plantas que hay que sembrar con la luna menguante, las heridas manan más sangre si se producen con luna creciente o llena.

La  concepción del influjo de los planetas en la vida terrestre relacionó la astrología con la religión y se atribuyeron los rasgos de los dioses a los planetas, que se nominaron como las divinidades. De esta unión parte una serie de correspondencias entre los fenómenos astronómicos y los sucesos de la Tierra.

Esta concepción de la Astrología se extendería por una parte a Occidente y Egipto, y en sentido opuesto, camino del lejano Oriente, a través de la India, donde llegó coincidiendo con las enseñanzas de Buda para expandirse por el Tíbet y China.

Que la Sabiduría del Tarot, Ilumine tu Destino!

Comentarios cerrados

  • PUBLICIDAD

  • PUBLICIDAD